Recientemente aceptamos el reto de impulsar una aplicación de compras programadas en Venezuela, estructurando una estrategia integral que acompañó al usuario en cada etapa del embudo comercial: desde el primer impacto visual hasta la transacción en el punto de venta.

Para lograrlo, ejecutamos un plan de formación intensivo. Nuestras impulsadoras no solo se presentaron en campo; fueron entrenadas exhaustivamente en el funcionamiento técnico y los beneficios clave de la aplicación. Este conocimiento les permitió abordar al público con solidez, responder dudas al instante y guiar con empatía a cada persona durante el proceso de descarga y registro en su teléfono móvil.

El despliegue operativo tuvo alcance nacional. Coordinamos y supervisamos equipos en simultáneo en Caracas y en ciudades estratégicas del interior del país como Maracaibo, Barquisimeto, Lechería y Porlamar (Isla de Margarita). Estar presentes directamente en los comercios aliados fue determinante: la labor del personal en sitio convirtió la curiosidad inicial en un uso efectivo de la herramienta justo en el momento de pagar.

Demostramos que, cuando el talento en campo domina el producto, la tecnología se adopta más rápido. Transformamos una campaña de activación en una estrategia de conversión directa que aceleró la adopción de la app en todo el país.